Contraloría de Bogotá falla por $36.424 millones por irregularidades en obra de Alcaldía Local de Teusaquillo
El organismo determinó un detrimento patrimonial tras identificar incumplimientos contractuales y obra inconclusa.
La Contraloría de Bogotá profirió el 24 de abril un fallo con responsabilidad fiscal por $36.424 millones por irregularidades en la construcción de la sede de la Alcaldía Local de la localidad de Teusaquillo, tras evidenciar incumplimientos contractuales, fallas técnicas y la no entrega de la obra.
El pronunciamiento concluyó que el proyecto no fue finalizado dentro de los plazos establecidos y presenta deficiencias que comprometen su viabilidad, generando un impacto directo sobre los recursos públicos del Distrito y retrasando la entrada en operación de la infraestructura.
Según el organismo de control, la obra acumuló fallas estructurales y administrativas que derivaron en un detrimento patrimonial significativo, al no cumplir con los objetivos para los cuales fue contratada y quedar sin utilidad para la ciudadanía.
Irregularidades contractuales y obra inconclusa
La investigación se centró en los contratos de obra e interventoría suscritos para el desarrollo del proyecto, evidenciando que la construcción no cumplió con los términos pactados ni con los estándares técnicos requeridos para su funcionamiento.De acuerdo con el informe, la obra “no fue finalizada en los términos contractuales y presentó deficiencias técnicas que tienen comprometida la viabilidad de la obra”, lo que impidió su entrega y posterior uso por parte de la administración local.
Además, se identificaron afectaciones a predios vecinos, lo que amplió el impacto del proyecto más allá de la infraestructura y generó consecuencias en el entorno urbano de esta localidad en el centro geográfico de la capital del país.
La Contraloría también determinó fallas en la supervisión del contrato. “Se identificó la falta de controles efectivos en la supervisión”, lo que permitió que las irregularidades no fueran detectadas oportunamente durante la ejecución de la obra.
En conjunto, estos hallazgos evidencian debilidades en la gestión contractual y en los mecanismos de control, factores que incidieron en el resultado final de una obra que no logró ser culminada ni entregada en condiciones adecuadas.

Sobrecostos y daño fiscal para el Distrito
El daño fiscal de $36.424 millones se configuró a partir de varios componentes asociados a la ejecución fallida del proyecto, incluyendo el valor de la obra inconclusa y los costos derivados de la interventoría contratada.
A estos se sumaron gastos adicionales en estudios técnicos posteriores, así como los costos por arrendamientos que debió asumir la entidad ante la imposibilidad de utilizar la sede proyectada, lo que incrementó la carga sobre las finanzas públicas.
En este contexto, la Contraloría concluyó que el uso de los recursos no cumplió con los fines previstos. “Se comprometieron recursos públicos en una obra que no fue entregada ni cumplió lo previsto”, señaló la contralora auxiliar Verónica Peláez Gutiérrez.
La funcionaria advirtió que “el uso inadecuado de estos dineros retrasa soluciones para la ciudadanía y afecta la confianza institucional”, subrayando el impacto del caso tanto en términos fiscales como en la gestión pública.
El fallo pone de relieve cómo las fallas en la ejecución de proyectos pueden traducirse en mayores costos para el Estado, especialmente cuando no se logra materializar la infraestructura prevista y se generan gastos adicionales asociados.
Un proyecto con casi una década de retrasos
El caso ha sido documentado por el diario EL TIEMPO, que detalló que las irregularidades y retrasos se remontan a finales de 2016, cuando se adjudicó el contrato 088 para la construcción de la sede de la Alcaldía Local de Teusaquillo.
De acuerdo con ese contexto, el proyecto avanzó durante varias administraciones distritales, incluyendo las de Samuel Moreno, Gustavo Petro y Enrique Peñalosa, sin lograr su culminación.
Casi diez años después de la adjudicación, el edificio presenta un avance físico cercano al 80%, pero permanece sin terminar, en estado de deterioro y sin un uso definido, pese a la inversión realizada con recursos públicos.
El fallo emitido el 24 de abril se produce en este contexto de incumplimientos prolongados, en el que una infraestructura prácticamente construida no ha podido ser puesta en funcionamiento ni cumplir su propósito institucional.
Finalmente, la Contraloría anunció que continuará ejerciendo vigilancia sobre la ejecución de obras públicas en Bogotá, con el objetivo de evitar nuevos casos de detrimento patrimonial y garantizar el uso eficiente de los recursos en futuros proyectos.
Recuperado de Portafolio | 24.04.2026 15:50 Actualizado: 24.04.2026 15:50